7 March 2017

La sangre femenina está adquiriendo nuevos representaciones, desde siempre había estado asociada a connotaciones negativas de culpa, dolor y pecado. Sin embargo, hoy vivimos una proceso de resignificación en el cual la sangre se convierte en un símbolo de poder y orgullo personal.   

Las mujeres más jóvenes en conjunto con aquellas de perfil más edgy (las que viven entre la cultura dominante y la contracultura), se conectan de manera más amable con su propia sangre dejándola de ver como un desecho que merece ocultarse y comenzando a valorarla e incluso visibilizarla.

Descubre más de esta energía descargando la versión corta de nuestro reporte.

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