7 August 2018

By: Giovanna León

No podría calcular con exactitud el número de veces que he tenido que fingir orgasmos, pero de lo que estoy segura es que fue antes de asumirme como feminista (más adelante explicaré la relación). Tampoco sé cuántas de mis amigas han tenido que hacerlo, pero lo que sí es que todas con las que he hablado del tema han aceptado haberlo hecho muchas, muchísimas veces. Y ya entradas, me atrevería a afirmar que la inmensa mayoría de las mujeres a las que les llegue este texto lo han tenido que hacer también…. Fingir orgasmos parece una constante en la vida de las mujeres.

La revista académica Journal of Sex Research presentó un estudio reciente de las sexólogas Charlene Muehlenhard y Sheena Shippee donde se demostró que al menos un 67% de las mujeres ha fingido alguna vez ante su pareja durante el coito.

Mientras que  una encuesta del psiquiatra y sexólogo Walter Ghedin mostró que casi el 90% de las mujeres lo hacen para aumentar la autoestima de sus parejas, y un 50% agregó a la respuesta otros factores: dolor durante el coito, aburrimiento y cansancio.

Sin embargo, en las investigaciones más recientes de las universidades estadounidenses de Columbia, Oakland y el Instituto Psiquiátrico de Nueva York, se demostró la posible razón principal por la que esta práctica actuación nos ha sido de utilidad por años y años.

La investigación titulada Do Women Pretend Orgasm to Retain a Mate?‘  publicada en Archives of Sexual Behavior concluyó que fingimos orgasmos no por cuestiones de solidaridad con la persona con quien mantenemos relaciones sexuales, ni tampoco porque haya una intencionalidad clara de levantarle el ego y ni siquiera se fundamenta en la necesidad de agilizar el coito… la principal razón para falsear el orgasmo es puramente estratégica: afianzar la relación y disminuir las posibilidades de que la otra persona sea infiel.

Ambos estudios se basan en encuestas y aunque no coincidan en el resultado final, ninguno de los dos niega que el otro tenga ciertas afiliadas, es decir, que podríamos concluir que las mujeres fingimos orgasmos por diversas razones:

Evitar una infidelidad (inseguridad y miedo)

Levantar el ego del compañero sexual (porque pareciera que de ellos se trata todo)

Dolor (…)

Aburrimiento y cansancio (porque al parecer tenemos que estar siempre disponibles)

Por estos datos me resultó bastante complicado entender por qué diversas fuentes enaltecen e incluso aconsejan cómo pretender disfrutar, perpetuando además, la idea de que el hombre debe ser siempre vanagloriado, aún cuando nosotras tengamos que ocultar que lo estamos pasando mal.  Por lo tanto, resulta bastante shockeante encontrar este texto en la revista Veintitantos o este otro en el periódico El Confidencial, que buscan perpetuar esta práctica.

Al inicio del texto conté cómo a partir del feminismo dejé de fingir disfrute, ya que comprendí que sea cual sea la razón por la cual actuemos, ya va siendo hora de cambiar las cosas y pensar en nosotras y nuestras necesidades. Porque así, y solo así nos atreveremos a buscar nuestras propias satisfacciones y placeres ¡que para eso es el sexo!

¡Muchos orgasmos poderosos para todas!

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